Dolor Crónico y Persistente

Ese dolor que parece no querer irse.

"Ya probé de todo y no me funciona."

Es la frase que más escucho cuando alguien llega a consulta por dolor crónico. Y casi siempre es verdad: la paciente probó fisioterapia, antiinflamatorios, masaje, infiltraciones, cambios de postura, ejercicios. Algo mejoró por unos días o semanas, pero el dolor volvió. Otras veces nunca cedió.

Cuando un dolor lleva meses o años persistiendo, deja de ser solo un problema del tejido lesionado. Pasa a ser un problema del sistema completo — músculos, fascia, vísceras, postura, respiración, y el sistema nervioso central que aprendió a producir dolor incluso cuando ya no hay lesión activa.

Por eso la fisioterapia general muchas veces no alcanza. Y por eso el abordaje tiene que ser distinto.

Por qué un dolor se vuelve crónico

El dolor agudo tiene una función clara: avisarte de que hay un tejido dañado. Cuando el tejido sana, el dolor debería desaparecer.

El dolor crónico es otra cosa. Es un dolor que persiste más allá del tiempo razonable de cicatrización tisular, y que muchas veces ya no responde a las explicaciones lineales del tipo "tengo una contractura" o "tengo una hernia". El sistema nervioso central — específicamente algunas zonas de la corteza cerebral y del sistema límbico — se ha sensibilizado. La señal de dolor se mantiene viva incluso cuando el tejido ya cicatrizó.

Eso no significa que "el dolor está en tu cabeza" en el sentido despectivo. Significa que es real, y que tiene mecanismos neurofisiológicos identificables y tratables — pero que requieren un abordaje que combine trabajo manual sobre el tejido con educación neurofisiológica sobre cómo funciona el dolor.

Ese es el tipo de trabajo que hago en consulta.

Lo que más recibo en consulta

  • Lumbalgia crónica — dolor lumbar que vuelve, o que nunca se fue del todo, después de meses o años.

  • Dolor cervical recurrente — cuello que se "carga" cíclicamente, contracturas que vuelven a los días, cefaleas asociadas.

  • Fibromialgia — dolor generalizado, sensibilidad aumentada, fatiga persistente. Aclaración honesta más adelante.

  • Dolor pélvico crónico — en mujeres con o sin antecedentes ginecobstétricos, en hombres con dolor pélvico persistente sin causa estructural clara.

  • Dolor relacionado con cicatrices — molestia, tirantez, dolor referido o disfunción derivados de cicatrices quirúrgicas que se quedaron mal integradas.

  • Rigidez generalizada — sensación de "todo el cuerpo apretado", restricción de movimiento difusa, recurrente.

No todo el dolor crónico responde igual

Esto es importante decirlo desde el inicio:

Cuando el dolor crónico tiene origen musculoesquelético y ha sido mal abordado — es decir, cuando hay tejido implicado pero el tratamiento previo no llegó al mecanismo real — la respuesta suele ser rápida. He visto pacientes mejorar significativamente en una sola sesión, y casos resolverse en tres o cuatro consultas. Eso no es magia: es lo que pasa cuando finalmente alguien lee bien el cuadro y trata lo que estaba sin tratarse.

Cuando el dolor está instalado a nivel cortical — es decir, cuando el sistema nervioso central ha aprendido a producir dolor de forma autónoma, independientemente del tejido — el proceso es más largo y más complejo. Acá no hay sesiones milagrosas. Hay un proceso que combina trabajo manual, educación en neurofisiología del dolor, ejercicio gradual y, en muchos casos, acompañamiento de otras disciplinas (psicología, medicina del dolor, neurología).

En consulta, una de mis primeras tareas es diferenciar uno del otro y ser honesto contigo sobre lo que se puede esperar. No te voy a prometer recuperación que no puedo garantizar. Y si tu caso queda fuera de lo que puedo resolver, te lo digo y te oriento sobre a quién más consultar.

Cómo trabajo el dolor crónico

El abordaje integra varias capas, porque el dolor crónico nunca tiene una sola causa:

  • Terapia manual — miofascial, articular, visceral. Para liberar restricciones de tejido que están manteniendo el cuadro.

  • Educación en neurofisiología del dolor — entender cómo funciona el dolor crónico es parte del tratamiento, no un complemento. Una paciente que comprende lo que le pasa en su cuerpo gana herramientas que no se pierden cuando termina la consulta.

  • Ejercicio terapéutico graduado — control motor, respiración, movimiento progresivo. Para reentrenar el sistema sin disparar la sensibilización.

  • Trabajo sobre cicatrices, vísceras y patrones posturales cuando son parte del cuadro — muchas veces lo son, y muchas veces nadie las miró antes.

Quién va a atenderte

Soy fisioterapeuta. Mi formación específica para dolor crónico incluye una formación internacional presencial en evaluación y tratamiento del dolor crónico basada en los últimos avances de la neurociencia, con el Dr. Federico Cuadrado (España). Esa formación es lo que me permite trabajar con criterio neurofisiológico, no solo manual.

Complemento ese abordaje con terapia manual ortopédica, miofascial (Anatomy Trains), visceral, ScarWork, y un enfoque integrador propio construido sobre quince años de práctica clínica.

La fisioterapia es mi tercera profesión: soy también profesor de matemática y teólogo, con más de dos décadas de aula previas a las manos. La educación de la paciente no es complemento del tratamiento — es parte estructural de cómo trabajo. En dolor crónico esto pesa especialmente: vas a entender qué está pasando en tu cuerpo, por qué duele, y qué se está haciendo al respecto.

Conocer trayectoria completa

Cómo trabajamos

Cada consulta dura entre 60 y 75 minutos según el motivo, y se estructura en tres tiempos:

1. Evaluación clínica. Historia completa del dolor (cuándo empezó, cómo evolucionó, qué se ha probado, qué cambia el dolor), lectura postural y respiratoria, pruebas funcionales específicas, y diferenciación clínica entre componente periférico y componente central.

2. Intervención manual y movimiento. Terapia miofascial, articular y visceral cuando corresponde, integrada con ejercicios de control motor y respiración. La intervención se ajusta al tipo de dolor identificado en la evaluación.

3. Plan para casa y entendimiento. Pautas concretas, sostenibles y revisables. Y educación específica sobre tu cuadro: por qué duele lo que duele, qué se está haciendo, qué podés esperar.

Preguntas frecuentes

Ya probé fisioterapia y no me funcionó. ¿Por qué sería distinto contigo? Es la pregunta más legítima que me pueden hacer. La respuesta honesta tiene dos partes. Primera: muchas veces, cuando un dolor crónico no responde a fisioterapia previa, es porque el abordaje fue parcial — se trabajó el síntoma pero no el sistema que lo sostiene. Cuando se integra trabajo manual, visceral, postural, educación neurofisiológica y ejercicio graduado, los resultados pueden ser muy distintos. Segunda: a veces el cuadro está muy instalado a nivel central y ningún abordaje monodisciplinar va a resolverlo solo. En ese caso, te lo digo y trabajamos desde un marco realista.

¿Cuántas sesiones voy a necesitar? Depende mucho del tipo de dolor. Cuando hay un componente musculoesquelético mal abordado, una a cinco sesiones suelen mostrar cambios significativos. Cuando el dolor está instalado a nivel cortical, hablamos de procesos más largos, con sesiones espaciadas y un trabajo combinado. En la primera consulta hago una evaluación clínica y te doy un estimado realista — no un protocolo genérico ni una promesa.

¿Esto es lo mismo que ya he hecho antes? Probablemente no. Si describís lo que ya hiciste y lo que te hicieron, te puedo confirmar antes de reservar si lo que ofrezco es distinto o si vas a recibir más de lo mismo. Prefiero esa conversación honesta a una primera consulta que te decepcione.

¿Sirve para fibromialgia? La fibromialgia es un cuadro complejo, donde la sensibilización central juega un rol importante. La fisioterapia con enfoque neurofisiológico — manual, educativa y de ejercicio graduado — puede aportar mejoras reales en calidad de vida, manejo del dolor y funcionalidad. No promete cura, pero sí mejoras concretas. El abordaje suele ser parte de un trabajo multidisciplinar.

Sobre Dr. Heriberto — Trayectoria, formación y enfoque clínico completo.

Anterior
Anterior

ATM, cuello y cefaleas

Siguiente
Siguiente

Tratamiento de cicatrices · ScarWork